A veces siento la necesidad de ser un hippie
a orillas del Danubio
con la mochila cargada de carreteras extranjeras
y la agenda llena de direcciones y citas
a las que nunca acudiré
con decenas de culturas adheridas
a la mugre de mi ropa
con los amigos hasta el fondo del alma
llenos de amistad

vivir, de verdad vivir!

Hacer una fogata con el aburrimiento
y fumarme las tristezas
mientras en el fondo
los demás chicos canten sin esperar fama
Una vieja canción roída por voces desafinadas.

Abrazar a los amigos solo porque se les quiere
compartir a pedazos el pan y las salchichas
aunque al otro lado
la vida siga siendo la misma complejidad
y las oficinas sean jaulas llenas de coyotes hambrientos
comiéndosete el tiempo
y las fechas especiales
el momento de los hijos
y te desgarren lentamente hasta la vejez