SE MURIO LA NOCHE

poema de Martin Lunary

Se murió la noche
sin invitarnos a su entierro,
con ella fenecieron
sentimientos y recuerdos.

En el claro del alba
resplandece un te quiero
que le agrega nostalgia
a la humildad de un lo siento.

En cada ráfaga de viento
se renueva un juramento
entre mezclando el horizonte
con la cima de mis sueños.

Se murió la noche
de tanto que quise amarte
me enredé en tus besos
y tantas ganas le puse
que me perdí en el intento.

Se murió la noche
y nos hundimos en lo oscuro,
en la amarga soledad con la que brinda el orgullo,
en el triste silencio no sé si mío ó tuyo,
en la lágrima rota que moldea este muro.

Se murió la noche
sin invitarnos al sepelio,
nos dejó la esperanza en la fe
de creer en la resurrección de lo muerto.

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