Miopía
Deja al aire,
Correr en los espacios
Que me permites tener.
No puede ser,
Tengo que sacar la cabeza,
Y buscar un escape.
No puedo dejar,
Que de nuevo me atrape.
No puedo alabar,
La telaraña que me ate
Por su comodidad,
Si sirve para que me maten.
Gruñó y nunca muerdo,
Pero gruño a la ligera.
Gruño con motivo
Y cuando mi mente exagera.
Gruño por gruñir,
Pues que muerda nadie espera.
Está rabia será pasajera,
Imprevisto Polizón,
Temporal desazón.
Pero a veces capitanea,
Marca los tiempos y rumbos,
De este zozobrante corazón.
Está irá morirá,
Como todo lo demás.
La pudrirá el tiempo,
La oxidará el perdón.
Se convertirá en polvo,
De una lejana constelación.
Seguiré echado en tierra,
Con la mirada desconfiada
Y el hocico bajado.
El rabo izado,
Más siempre taimado,
Perpetua sumisión.
Ladrare cuando no debo,
A quien solo quiere ayudar.
Lameré mis heridas con recelo,
Temeroso de la mano y su oscilar.
Volveré a carecer de puntería,
Perro de eterna miopía.



