Delirio de gigantes
Delirio de gigantes
Mirador cubre tu cubículo como un ocaso serpenteando tu cuello de senderos
piel de artefacto aéreo
valle de capsulas y corneas estelares
retiro de los cuerpos minimizados
lo que nos habita es una elipsis que decrece y crece incesantemente
estoy de turno en una milésima de principio
casi al atardecer de un sol mucho más grande y cercano.
Nieve cubre la montaña proyectada
surca su rostro filoso y condescendiente con el hielo
respira en conducto de los ríos prematuros
trepa sus venas de plata ensangrentada
recorre sus planicies como collares remotos.
Rómpete y delira cima derretida
en olas de oro huesudas y desnudas
gritos de mercurio que emanan de los nacimientos
una caja abierta por la que huyen de los espíritus apresados
dejare rodar por los interiores de esta muralla en la que se ha construido ecos.
Aloja la puerta del primer rayo de luz
la primera ventana sobre otros mundos
espacio abstraído expandido y respirable
la brisa eterna y ancestral que moldea mi arcilla corpore
donde la muerte se detiene y los gigantes duermen sentados.