NO DIGAS SOY UN ACCIDENTE

Poema: NO DIGAS: SOY UN ACCIDENTE

En algún momento de nuestras vidas,
delante de Dios nos quejamos,
porque miraste las imperfecciones,
y dijiste: estoy aquí por accidente.

Miraste tu nariz y la viste grande,
tu rostro redondo y no te conformaste,
tu pompis para ti eran muy pequeños,
y dijiste: Dios conmigo te equivocaste.

Amada hermana (o) deseo hoy decirte,
que desde su trono Dios te está mirando,
y te está diciendo: hijita, amada de mi alma,
tú eres lo más bello que yo he creado.

La belleza física que tú estás buscando,
no es mayor que la interior belleza,
tu corazón es sumamente hermoso,
y llena de sentimientos puros está tu alma.

Hija mía, un accidente tú no eres,
todo, Yo, lo cree perfecto,
no mires lo de afuera que eso envejece,
busca lo de adentro que perdura para siempre.

Ves hija mía, que eres lo más bello,
en mi Palabra hablo de tu real hermosura,
por eso te puse en mi jardín de flores,
y ahora todos saben que no eres un accidente.

Poema Inspirado por Dios y escrito por el corazón de José Antonio Rivera Pérez
Hoy Lunes 9 de enero de 2017.