MADRE ETERNA
poema de KOKOKAR

El sueño quizás seas tú,
madre de cantos callados,
arrullo de amor sagrado,
bajo el manto de la luz.
Tu regazo tibio, fiel,
es cuna de mil estrellas,
dulces rosas en querellas
que florecen en tu piel.
No hay edad superior
a los instantes de tu abrigo,
a los ecos de tu silbido
en el nombre del señor.
Madre eterna, madre ansiada,
brazos de un tiempo sin fin,
todos los días del mundo
no alcanzan para corresponder
la inmensidad de tu amor.
Madre eterna, madre amada,
todo mi amor es tuyo,
yo te los heredé...
(Tu eres mi mamá perfecta
y nunca te voy a cambiar...
nunca)



