Pienso hipnótico
Pienso hipnótico, en un estado sabático,
que escribo como un loco, un mensaje erótico,
acomplejado de lo exótico
y fascinado como un dramático.
Atento como un químico,
y ocurrente como el mejor físico,
redacto este ensayo nada científico,
para romper las leyes de lo mítico.
Confieso miedos en poemas de papel,
que se derriten en los beso acalorados de un motel.
Rezo preso del verso perfecto,
en besos de esos perversos.
Busqué rostros de amor propio,
me quedé perpetrado por el frío,
de un río perdío en el hastío,
y me perdí en el vació con el gentío.
Abracé lunares de colores con sabores,
que se llamaban como aquel
verano de mil amores.
Haciendo las pases con el pasado,
olvido en el oxidado baúl
de los te quiero nunca dados,
vago cansado y asustado
por los versos menos sagrados.
Con este respiro me despido
de este espantoso suspiro,
transformado en poema



