La mar

poema de Pando

Es errante la marea
en su servidumbre
de vagar en lo ignoto,
baila con el vestigio
de lo inquebrantable como patria,
majestuosa incertidumbre limitando el horizonte.

El sol ciega la verdad
que calla el abismo de mareas,
solo queda el consuelo
de perderse en las olas.

Un buque custodia su deber,
pero consciente de su impotencia
surca tan solo su deseo,
el levante desvirtúa
el placer de la mirada,
pero otorga la verdad del sur,
el ínfimo precio de vivir
en la mejor celda,
la suerte de tener la mejor condena.

El sol defiende su hijo más preciado,
la fortuna de no poder colonizar
lo que no entiende de banderas.

Hace tempestades que deseaba
vestir el mar,
contemplar lo que nunca tuvo murallas,
oler la sangre del marinero,
abrazar con tinta el agua salada.

El viento sufraga su
armadura más famosa,
la paz que arropa al navegante,
una aquí roba con las pupilas
el tesoro del sur más bandido.

Aquí me hallo,
un marinero en tierra
en la cuna del océano,
sufragando mis cuentas
con la reina
que abraza a Cádiz.

Si mi voz muriera
en tierra llevadla a mi madre.
El mar. La mar.
El mar. ¡Sólo la mar!

Comentarios & Opiniones

Lucia

Hermoso, sencillamente.
"Aquí me hallo,
un marinero en tierra
en la cuna del océano,
sufragando mis cuentas
con la reina
que abraza a Cádiz.

Si mi voz muriera
en tierra llevadla a mi madre.
El mar. La mar.
El mar. ¡Sólo la mar!"

Critica: 
Xio

Precioso cantar de un marinero, sublime plegaria y grandes y fieles deseos...si mi voz muriera en tierra llevadla a mi madre; El mar....una obra maravillosa, ha sido un placer visitarlo, buenas noches poeta.

Critica: