Poesía de Jano

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Autor: Jano | CL | Desde Sep/2016
Viernes, Septiembre 2, 2016 - 11:02

Ojos de adolescente

Jano
Ojos de adolescente, llenos de fuerza, rabia y sedientos de cambio y reinvención. El espíritu adolescente, su...Autor: Alejandro Beltrán SaavedraTodos los derechos reservados
Escritor: Jano | CL | Desde Sep/2016
Jueves, Septiembre 1, 2016 - 17:11

Melodía de mis sueños

Jano
Dos notas de piano para entrar como pasajeroal ómnibus con destino de mis sueños.Tres notas de guitarra y dos de armónica vigilanmi entrada al abandono de la noche.Una voz aguda canta mis destinos y acaricia con su dulzurael paladar de mi oído que enamorado suelta elúltimo hilo de vigilia.El melifluo del conjunto logra que mis párpadosse fundan en un abrazo cálido y etéreo,y ya fuera de este mundo sonrío luminiscente.Autor: Alejandro Beltrán SaavedraTodos los derechos reservados
Escritor: Jano | CL | Desde Sep/2016
Jueves, Septiembre 1, 2016 - 16:43

El salón de la fidelidad

Jano
Estirad la alfombra roja y abrid la puerta trasera de par en par pues se acerca desvergonzado el pecado original. Los...Autor: Alejandro Beltrán SaavedraTodos los derechos reservados
Autor: Jano | CL | Desde Sep/2016
Jueves, Septiembre 1, 2016 - 16:32

La reina de los momentos pasados

Jano
En un terreno baldío llamado hogar, con harapos de seda y joyas de oro sucias y con el polvo absoluto obstruyendo la...Autor: Alejandro Beltrán SaavedraTodos los derechos reservados
Poeta: Jano | CL | Desde Sep/2016
Jueves, Septiembre 1, 2016 - 16:04

Ella venía

Jano
Ella venía. Presenciaba con extremo asombro mi vertedero lleno de residuos mágicos que la invitaban a la vida. Los...Ella venía, y miraba con intriga mi vertedero lleno de cuestionamientos reales y excitantes. Los veía como una feria...Ella venía, y observaba mi vertedero, ahora con algo de costumbre y ya sin demasiada sorpresa. Cual circo de payasos...Ella venía, menos, ya no presenciaba tanto mi vertedero, quizás el enigma de la realidad ya no despertaba más que...Ella aun venía, pero era como si no estuviese. Interpretaba mi vertedero como eso, un vertedero, sentía un hedor...Ella ya no venía, y a mí me abrazo una plácida y cálida rata de alcantarilla llamada soledad. Era el destino de mi...Autor: Alejandro Beltrán SaavedraTodos los derechos reservados