Iris Kutzanda

“Entre la córnea y el cristalino, color-tornado . . . lindo destino.”

Tiene colorido nombre,
apellidos de renombre,
una familia que la ama,
Iris Kutzanda se llama.

En un islote sagrado
su tierna infancia ha pasado,
como toda una princesa
muy ajena a la tristeza.

Ya, es toda una señorita,
fiel respeto, élla, amerita,
por ser noble, digna hija,
estudiante bien prolija.

Deportista consumada,
crack, estrella destacada,
jugadora de fútbol
campeona reina del gol.

La nutren tres elementos:
la tierra, el agua y el viento,
el mundo miran sus ojos,
que nunca sufra de abrojos.

Líquido le brinda un lago,
Pátzcuaro, bello empalago
de riberas encantadas,
la envidian algunas hadas.

Es ciclón, color-tornado,
tiene a su novio mareado,
don, donaires de virtud,
tesoros de juventud.

Habita un lugar bendito,
Apúpato, San Pedrito,
histórico adoratorio,
tiene sangre de Huecorio.

Quince años de Iris Kutzanda,
porque Dios, así, lo manda,
quince años de Iris Kutzanda,
cumpliremos una manda.

Para que viva feliz
que nunca tenga desliz
y, aunque padezca desvelos,
que se cumplan sus anhelos.

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
Apúpato (San Pedrito), Pátzcuaro, Michoacán de Ocampo, México, a 31 de diciembre del 2016
Dedicado a mi ahijada, la Señorita Quinceañera, Iris Kutzanda Morales Becerra.
Reg. SEP. Indautor No. (en trámite)