Placeres, desvelos y desamor.

Ya me cansé de este vivir incierto
buscando caricias en otro querer
matando cigarros, probando mil labios
muriendo por dentro, llorando el ayer.

Noche tras noche duermo en pecado,
entre sabanas manchadas, sabrá Dios de que.
Ahogando mis males con licor barato
y repitiendo el proceso una y otra vez.

Ya memorice los perfumes diarios
ocultando olores que el trabajo dejó,
estoy exhausto ¡sólo quiero verle!
y estar con ella siempre, en cada amanecer.

Pero ya no soy el mismo de antes
me hundí en los vicios que dejo su querer,
ni todo el sexo me quita el quebranto,
ni todo el licor, ni todo el tabaco;
ni los desvelos diarios logran componer
este vacío que cargo desde el mes de mayo.

Sólo las letras mitigan la pena
y el martirio eterno que dejó su amor,
pero la noche llega y el dolor con ella
y salgo nuevamente a calmar mi dolor.

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