Cambio

Qué estamos haciendo caminando juntos de la mano sin saberlo, o con sabiduría y conciencia y arrepentimiento de incoherencia y epifanías en segundos con uno que otro momento verdadero como el amor del corazón, quiero decir, de la mente, quiero decir y te lo digo:

Las horas en que a veces te olvidas del trato de necesidad que tenemos me remuerden la vida, y me castigo a mi mismo con tu olvido y te busco entonces pero no apareces y pienso que quizás no debí regalarte cometas, porque tal vez fueron mucho o quizás fueron poco pero de igual manera debí regalarte otra cosa, por ejemplo sueños y no caminos, realidad y no ilusiones…

Perdóname, siempre he sido creyente de los planes a futuro por eso mi presente es tan inestable, he cambiado de rumbo más veces de las que debería y me he ido más veces de las que he vuelto, pero ahora que me quedo, tú eres la que te fuiste y desapareciste como algo invisible, algo a lo que se le tiene fe y se sabe y se quiere que le vaya bien.

No tengo los sentimientos encontrados, los tengo totalmente perdidos, pero no hay odio. Me es imposible odiarte.

¿Cómo odiar a alguien que quiere ser libre?

No soy un dictador en el amor. Nunca lo he sido pero perdón si en mis brazos te sentías enjaulada, solo quería protegerte de afuera y también de adentro.

No hay dudas, pasiones, aventuras, sueños incumplidos, amor, reproche, tampoco hay cariño, no hay nada pero te quiero... y quiero te vaya bien en cada paso y en otro amor o en el mismo, en tus distintas versiones y que también te vaya lejos y que te vaya bonito.