Parasocial

poema de Funesta

Quiero consumir todo de tí.
Y aunque no lo parezca,
me asquea ser así.

Lo sé, es enfermizo.
Quiero tenerte
pero no lo consigo.

Es obsesivo.
Siempre te veo,
aunque tú no puedas hacerlo.
Una tonta fantasía,
que rebobino todos los días.

Una presencia imaginaria.
Un delirio sin fin.

Qué ilusa.
Me desvelo y me despierto
con este parásito en el cerebro.
Me altera la realidad
y hasta creo que es verdad:
que tenemos mucho en común,
solo que no lo sabes aún.

Sí, es irracional.
No existe ningún vínculo,
el espacio entre nosotros es abismal.
Sin embargo,
debo saber qué haces y con quién.
Me gusta lo que te gusta,
al menos eso vi en tu perfil.

¿Piensas en mí?
No tengo cómo saberlo.
Demasiado cobarde para averiguarlo.
Si lo deseo con fuerza
¿serías capaz de notarlo?

Me humillo esperando respuesta
de un fantasma que aún no muere,
en un mundo donde yo no existo
ni tengo el derecho a aparecerme.

Es una adicción
de la cual ya no puedo librarme.

Si escribo sobre ti,
¿sabrías que eres tú?

Te busco y dejo un rastro
para que encuentres mis pasos.
No estás donde yo estoy,
pero te veo.
Siempre lejos
en un mundo perfecto.

Nunca seré parte de tu vida
ni tú de la mía.
Aún así,
¿responderías este poema?

¿Temes que pueda encontrarte?
¿Que te haya descubierto?
No te preocupes,
porque desde aquí
yo no existo.
Ni siquiera cuando estaba contigo.

Dime…
¿serías más valiente que yo?