Noche de tragos.

poema de Edwin Paul

Hoy abriré el bar de mi alma
y cerraré mi corazón que sabe a tí,
hoy no quiero verte
ni siquiera tocarte,
has dolido mucho últimamente
y tu claustro de indiferencia
no cabe en mis horas muertas…
En muchas de mis nostalgias estás,
pero hoy mi tiempo para tí terminó;
tal vez, te diluyas con el hielo
y en un sueño inconsciente
consiga aniquilar tus besos
y sacar tus ojos de los míos;
está resuelto,
voy a beberte con tus caricias,
voy a fumar tu perfume
y te irás más allá de mi cielo,
tu sonrisa se apagará
en esta noche de tragos,
lo suave de tus mejillas
se irán a la estrella más lejana
y mi resaca no tendrá tu nombre.
©.