MOSTAZA.
No detenía el andar de la lengua, abrazaba árboles sin parar y le pedía a la vida volar por entre sus costas. Silencio perpetuo se oía y los pájaros marchitaban las mañanas y fueron marchitando los atardeceres del azulado cielo. Funestos atardeceres que pase desapercibidos por llorar en la esquina del sol de venados, como le suele llamar mamá.
Corazón desgarrado y matices ahumadas de insensatez, y la razón huyo como lo hace siempre que la verdad ya no es más verdad. Y en un grito humano, sellamos el sagrado pacto de conservar generaciones, de arrancar raíces de lo que ha hecho el atropello humano en su necesidad de defensa.
LA GRAN VERDAD revelada al final de los días.
Enfermedades vinieron y marchitan hogares, pero la de la guerra.
Bienaventurados los que asisten a la coronación del rey.
Lluvia de abril que encierras toda promesa gestándose sobre tu tierra.





Comentarios & Opiniones
Saludos. Despliega una narrativa evocadora y melancólica, marcada por imágenes poéticas de desolación y resistencia. Con un tono solemne y profundo, aborda temas como la verdad, la fragilidad humana y la conexión con la naturaleza. Aplausos.
En la prueba de la vida cada acción en la cuenta personal. Por eso, a pesar de lo imprevisible la fuerza de voluntad y la perseverancia en conseguir el objetivo fundamental es lo primero porque no hay vuelta atrás.
Saludos y abrazo de lucha.
Sigue así!!!
Buen día por Colombia,
Luz Dary.