Ayer

Ayer busqué de nuevo, el sol en tu mirada,
y solo me encontré con recuerdos y vacíos,
los restos exhumados de un pasado que naufraga
ahogándose despacio entre el tiempo y el destino

y entonces recordé que hace tiempo ya te has ido
llevándote mis risas, tu amor y mis palabras
sentencia que condena, a la muerte y al olvido
murmullo que reclama con afán, glorias pasadas.

Ayer conté de nuevo, las estrellas ensalzadas
buscando ser el cielo que aparezca en tu camino
cual lluvia taciturna que adorna tu ventana
la tardes que recuerdas y anhelas lo que fuimos

y entonces comprendí, que tus labios me han herido
rompiendo nuestros planes, nuestras risas y esperanzas
lanzando con fiereza nuestro amor al precipicio
un grito en el ocaso que penetra como lanza

Ayer leí de nuevo, esas cartas que te enviaba
envueltas en perfume de claveles y narcisos
las huellas de un cariño extasiado de arrogancias
silencio de las noches que de mi se han escondido.

y entonces sonreí, y pensé que ¡que bien ha sido!
lo que fuimos no seremos, lo que había yo prometido
y el único perfume que yo aguardo en el armario
es el néctar de una vida que sin ti se me ha escurrido.

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