Transición

poema de Carlo Olivera

¿Tenemos que conocer a mucha gente para conocernos a nosotros mismos?
¿Puedo estar satisfecho emocional y sexualmente solo conociendo a pocas personas?
¿El pasado no importa?
¿No importa si compartiste tu cuerpo con 1, 4, 10 o mil personas; antes de llegar a alguien especial?
¿No te debería importar la historia de tu actual pareja solo porque la consideras especial ahora?

No lo sé.

Lo que sí sé, es que cuando conoces a alguien especial es hermoso compartirlo todo.
Porque todo es un momento.
Todo puede ser solo un cruce de miradas.
Todo pueden ser dudas.
Todo puede ser silencio.

Es precioso saber que al mirarla, tu cuerpo reacciona.
La sangre fluye a través de tu pene, y se erecta.

Saber que ella sueña contigo,
A veces conversando sobre la cama, pero muchas más veces: estando encima tuyo.
Que se humedece por ti.

Compartirlo todo es entregar tu mente y cuerpo
sin esperanzas falsas sobre el futuro,
sin dudas sobre el pasado.

Enfocarse solo en el presente.
Enfocándote en ser feliz.