LA SONRISA

Únicamente la denuncia verdadera
el dipsómano, el mendigo, el desahuciado,
el enajenado, el doliente, el humillado;
las otras son momos de carne muerta.
La devuelvo a los que merecen
un rincón en mi alma;
al resto les digo que esperen
en la calidez de su jauja.
Observo la melancolía en sus ojos,
el desvarío en su mirada,
el ademán de los locos
que a los cuerdos pone en retirada.
Son letrados de la vida que entretienen
un tiempo que les sobra,
y ponen a prueba a los que mienten
con su sonrisa artificiosa.
Aquellos que les niegan conocerán
infortunio, pesar y destierro,
páramos tenebrosos que engelarán
su sonrisa de encubrimiento.

Comentarios & Opiniones

ÁNGEL MENDUIÑA IRIBARREN

Muy buena y certera denuncia. Un abrazo.

Critica: