Amor u olvido
Te he querido como al olvido,
Minutos como señales del futuro.
Inevitablemente, te he querido.
Me he propuesto reunir cada uno
De los olvidos que forman
Mi gemebunda existencia de poeta
Para modelar con esa arcilla divina
Tu cuerpo aún por recordar.
Tu cuerpo aún en su corteza
De diamante furioso y abandonado.
La corteza que todo ocioso
Desea cotizar en el mar contaminado
De olvidos verdes tristes vanos.
Tu corteza de metales aún por descubrir
No me interesa. Son olvido.
Deseo lo que siempre estuvo ahí,
Todo el mundo conocía,
Y solo unos pocos desdichados ansiaban.
Deseo tu muerte. Y tú resucitar.
Deseo tus miedos. Y tú fe.
Quiero tu sombra ondeando en el aire
Tu risa aún impalpable caminando
Medularmente, intoxicándome,
Quiero que me apuntes con el fusil
Que son tus manos, y desgarres
Mi piel inmerecida, triste
Deseada por los gusanos
Codiciada por leones sin melena...
Instantes en los que, SOY TU,
Amor de luna impactando en la tierra
Floreciendo y tu estas cubierta
De versos que a su vez lloran por ti.
Así de feliz, como la orilla de un mar
Que esconde una tormenta en sus entrañas,
Y yo navego, pues me perdí en tu vasta
Sencillez; soy alguien.
Te deseo, yo, envenenado por crueles
Palabras inaccesibles y atemporales.
Te deseo, yo, garganta abrasada
Por no haber podido hablarte
A excepción de una noche en ruinas
Donde fuiste la hiedra que sofocó
La apetencia devastadora de mis amores,
La vida que me abrazó
Mientras imploraba a la muerte borracha.
¡Que merezco yo que soy por cien veces muerto
Un hombre a los pies de un ángel disfrazado
De mujer disfrazada de ángel disfrazado de mujer!
Yo, que soy correspondencia
De dramas heridos que nadie quiere abrir...
Olvidé ser quien ahora mismo ondea
Una bandera olvidada en colores.
Soy un ciego, ruego por tu misericordia,
Soy un actor expulsado del gremio
Aquel con el que todos se extasiaron
Y a la verdad dio la espalda.
No quiero esos diminutos haces
De compasión en el retablo tan familiar
De tus sentimientos, quiero que me odies
No seas como quien yo quise que fueses
Así como siempre me destruí a mi mismo
Despreciando la vida,
Olvidando que en realidad
Lo único que me pasaba
Era que te quería,
Hasta que ya no te merecía,
Y me he visto tocando un blues
Para derretir la escarcha de mis venas
Y ayudar a mi corazón a seguir el ritmo.
He necesitado tantas veces hablarme
Y tener compasión de mi mismo,
Que mi soledad es casi soledad,
Y yo soy casi humano,
Me siento un animal envenenado.
Soy olvido deseante de perdurar
Somos, tu y yo, ¿De qué invención desagradable
De que escenografía, de que simulación,
De qué vida, si no conozco más que esta misma?
¡Y quiero abandonarla, pero no morir!
Conozco un lugar muy lejano. Muy ajeno,
Allí no necesitas nada. Nada. Nada.
Solo necesitas olvidar. Vaciarte
De bienes y heridas, como las manos que tocan
Un piano que envejece y envejece
Hasta que se dan cuenta que ellas mismas
Son la música que tanto buscaba.
Así como se olvida una gota
De acariciar la hoja que la ampara
Hasta caer al río,
Así como el río llega al mar,
Y mis ojos lo olvidan,
Quiero que sigas tu propio cauce
Aunque estés perdida.
Quiero que olvides el mar
Donde anhelas lo imposible,
Y me des un trago de tu éter,
Desvivirme, y hacerme capaz
Para explicarte
Que si soy olvido
Es porque jamás había encontrado
Un sabor tan sin nombre,
Tan sin ti,
Donde redimir mis pecados
Como buen anticristo,
Donde hacer sangrar mis pecados
Y ver que tu vientre es la más escarpada
De las montañas,
Preñado de intrigas y asesinatos
De los que soy consciente y quiero castigarme
Quiero desmerecerme, en tu lujuria,
Ahora que no te conozco, y soy olvido,
Y algún día arrepentirme tan solo
De una cosa:
De no haberte complacido como mereces
Con los versos más bellos jamás escritos.
Nací para ser azul
Como el firmamento que es tu cuerpo
Redondeado hasta la satisfacción,
Acariciado por mi dedo húmedo de oraciones
Que no fueron escritas para ser recitadas,
Son alma, caballo salvaje destruyendo
El suelo, cabalgando por la estepa del deseo.
Perdona mi imprudencia.
Me siento tan solo
Y a la vez tan querido,
He sentido tanto miedo
Pensando y pensando sin sanar.
Estoy tan confuso. Desarmado...
Pero te prometo una fuerza invisible
Que jamás soñaste,
Te prometo una piel que no sangra
Y una sangre que quiere escapar.
Prometo ser yo, y buscar lo imposible
Irremediablemente,
En el olvido de los besos que me diste,
El mismo olvido que me acecha.
Labios manchados de temor que me besaron,
¿Cómo serán mañana? ¿Volverán a ser
La caricia premonitoria que talló estos versos?
¿O el mismo fuego que los queme, y los olvide
Entre llamas que no dañan, ni aman ni...?
No, esto es imposible de olvidar,
Quien soy yo para hacerlo...
Me supera...
El azar es lo único que supera al poeta
Y tu bien sabes
Que esto no estaba escrito,
y no sabes
que en realidad te amo...


