El bueno, el malo y el poeta.

poema de Acero etereo

Drena de estos versos el beso que te convenga
Alude a tu cristal cortado en bisel con el cincel que es ese supuesto que das por sentado.

Bañados, benditos e imbuidos por las noches sin luna nos hicieron lunáticos impolutos desde la cuna, nos dieron hambre para comer y sed de la que beber y se que ver es esporádico, trágico y resplandeciente a la vez a veces abruma ver, solo bruma a sabiendas que el trazo que se dibuja detrás es todo nitidez.
Tres, talvez incluso cuatro los puñales que nos clavaron no nos tragamos tus trabas, esquivamos las trampas y esta ambición es el eco de la frustración, de ver nuestro sueños guardados bajo el colchón.
Tenemos una gran responsabilidad por tener este poder de pintar sobre un papel paisajes yermos e inaccesibles, o construir un lugar libre y melódico, lúdico y onírico selvas de metáforas sumisas o ciudades misteriosas inrrefurables, pareados pesados rítmicos y amorfos,
O deidades del deleite que aletargadas, consumen el volumen infinito de la mente, sus ritos y mitos que a raja tabla llevan in situ, el despliegue de un trueque, se asume que suma aquello que restaura.
El alma no es solo calma caos de vez en vez es, debes envejecer sin miedo al karma, y créeme, te volveré a ver entre Laureles y gigantes de mármol solo di Marco yo diré polo.
No creas que estás solo sólo recita un poema y estaremos todos.

Bañados, benditos e imbuidos por las noches sin luna nos hicieron lunáticos impolutos desde la cuna, nos dieron hambre para comer y sed de la que beber.

Volutas que vuelven y envuelven mis pasos al costado en el pasado, a aquel poeta imberbe y lo desenvuelven en este futuro incierto, con más barba y más lamento que no es sinónimo de arrepentimiento, más bien, un humilde vuelco de semillas en este huerto al que llaman vida.
Quien nos cría nos da, si, pero también nos quita.
Nosotros Nostálgicos e iracundos por poder ver las piezas y emblemas que mueven al mundo y no poder cambiarlo, sabiendo que la posibilidad de la poesía es darle viabilidad a sílabas comando, que acabarían las guerras en todo el radio.
Has de nosotros un haz de plegaria, muéstrate desnudo y te pintaremos crudo y sin los nudos que te agobian, pliega tu denso ropaje y entrégate a la noria en el denso monte de los textos, lleva contigo la cruz y lanzala al mar iridiscente, deja que el magma salga y bese el día, o bien, que sus cenizas traigan noche, no temas al trauma no encontrarás dedo aquí que te señala.
Se poeta.
No temas.
La muerte no nos espera, nosotros la esperamos por sabernos eternos entre letras.

Bañados, benditos e imbuidos por las noches sin luna nos hicieron lunáticos impolutos desde la cuna, nos dieron hambre para comer y sed de la que beber y se que ver es esporádico, trágico y resplandeciente a la vez a veces abruma ver, solo bruma a sabiendas que el trazo que se dibuja detrás es todo nitidez.