Poemas sobre un duelo elegido II

poema de Koi No Yokan

La luna hace ecos de hermosos
momentos y me recuerda todo
lo que alguna vez pudo ser
y tristemente no lo ha sido.

Planes futuros yacen muertos
sobre palabras que no resistieron
el inevitable desenlace que nos
tenía preparado el tiempo.

El fulgor de tu mirada se apagó
y nos tocó caminar a través
del incesante abismo hasta
finalmente perdernos.

Tal vez el destino nos deparará
otro amor, uno que se adecúe a
nosotros y pueda comprendernos,
que sea el doble de correspondido,
uno que no sea hecho de tela de arena
y se deshaga cuando sople el viento.