Soliloquio a Martín.

poema de Anna.

Soliloquio a Martín.

*

En la hora del atardecer cuando sola estaba en mi cuarto
caía esa luz entre naranja y amarillo por la ventana
me recosté a pensar qué sería del mañana en este lugar
tan lejano, tan pobre, tan incierto ante la realidad externa.

*

Me decía a mi misma que todo podría ser mejor un día
me animaba a mi misma diciéndome que podía, que debía
me dedicaba a planear y a soñar en qué sería ese día
cuando podría ser lo que yo anhelaba y quería alcanzar.

*

De un momento a otro se escuchó afuera algo que me atraía
un sonido tan característico de alguien que hacia tiempo veía
lo conocía de mi barrio, tenía la alegría más contagiosa
la risa más estruendosa posible que me alegraba la vida.

*

Él era un amigo que amaba lo mismo que yo, compartíamos
cuando nos veíamos era una fiesta de forma literal
reíamos, nos mirábamos y era ya explotar de risa ambos
jugábamos de todo lo que en esa época se usaba y era bueno.

*

Él tenía su piel de un color tan lindo que me daba emoción
yo no lo era tanto pero su tono canela era encantador
sus dientes brillaban tanto que parecía el sol cuando
con esa espontaneidad me miraba y simpático sonreía.

*

Su pelo ...¡oh! Su pelo era lindo, lo más hermoso que tenía
largo, crespo, negro como la noche, como su ropa que
a diario usaba ya hacia un tiempo solo por gusto y para él
pero ¡ Oh Dios ! Qué bello se veía así con esa camisa blanca.

*

Era medio rockero, medio hippy, medio tradicional y loco
bastante de esto último tenía porque era una fiesta y lo repito
con su forma de caminar tan firme, tan a lo loco, a lo como sea
se veía pasar frente a mi casa y yo...salía al instante a verlo.

*

Vernos ...porque al instante dejaba su vía y venía hacia mí
me saludaba como lo que éramos, unos locos pero queridos
respetados y sensibles amigos que a diario salían temprano
al colegio como siempre, como era de costumbre hacia años.

*

Él solo se acercaba, me plantaba un besote en la mejilla
yo solo me reía porque sabía y entendía que a los dos algo
nos pasaba cuando nos encontrábamos y más así sin esperar
o ¿ Si lo esperaba- mos?

*

La vida era sencilla, transcurría normal y a diario había paz
alegría, fantasía porque ambos soñábamos con un mañana
juntos no, él en sus deportes, de profesor tal vez, de atleta
tenía tantas virtudes con los juegos que ni el mismo lo sabía.

*

Yo ...yo no soñaba con nada, o por lo menos no lo recuerdo
quería ser tantas cosas que ¡ ya ni se !
solamente pensaba que era una forma de andar juntos
en ese instante de la vida y de la realidad.

*

Íbamos a la piscina del pueblo que era cerca de mi casa
juntos entrábamos y era únicamente para los dos casi siempre
no había mucha gente en ese horario del atardecer y tal vez ...
Solo tal vez, por eso lo elegimos ese día cuando nos citamos.

*

Así todos los sábados nos veíamos y en trajes de baño ambos
nos dejábamos ir en ese gusto de reír como niños,
de nadar y apostar quien era más rápido y quien pagaba el helado
nunca le gané, pero era agradable porque siempre me invitó.

*

Ya entrada la noche me acompañaba a casa y juntos siempre
teníamos mucho que hablar, qué decirnos, qué callar también
porque cuando nos quedábamos de pie en la acera de mi casa
el frente a mi y yo de pie mirándolo con cariño ambos sabíamos

*

Intuíamos, sentíamos, era extraño cuando él tomaba mi mano
suave y me la miraba como con deseos de decir algo, pero ...
No lo expresó, jamas lo hizo y yo...era una niña tonta que nada
nada sabía de como se actuaba en esos momentos.

*

Me miraba a los ojos y con un brillo especial en ellos
me sujetaba la mano fuerte y su pierna acomodada al lado de la mía
se recostaba en ella y cuando yo levantaba la mirada esperando
Se quedaba así mismo a mis ojos como yo a los suyos

*

Y se despedía...me daba ese beso sonoro y amable en la cara
quitaba su mano ya sudorosa de la mía y se iba, era como huyendo
salía corriendo y nada más pasaba esa noche, él me pedía un mañana
un posible helado, una gaseosa, un hola y un hasta mañana.

*

Un día que no paso a saludar en la mañana y citarnos
me extrañé porque no era su costumbre desde hacia meses
pensé que estaría enfermo o algo así pero nunca lo había estado
así que salí a preguntar a mi vecina que también era su amiga

*

Ella no respondió nada bueno porque se decía que estaba enfermo
que le había sucedido algo malo esa noche en la piscina
y que no había despertado de un coma en que había caído
¿ Y yo ? Me pregunté y le pregunté a ella tantas cosas ...

*

Y...no supe que más decir cuando recordé que esa noche
yo no pude ir a acompañarlo porque mi padre no me dejó
no le gustaba para amigo mío y siempre lo sacaba a enojos
yo pensé tantas cosas y hasta me culpé...

*

Pero no era así, había sido su decisión el ir solo a esa hora
hacia semanas que estaba actuando extraño y él lo sabía
yo le decía que era algo pasajero, una gripe, su dolor,
uno de espalda que lo aquejaba por días debido a tanto deporte.

*

Pero no sabía más que eso, lo quise ir a ver pero estaba lejos
mi padre no me dejaría y era mejor estar en paz por esos días
hasta que con los días me dio la mala noticia.

*

¡ Martín no despertó !

*

Aún lo escucho a veces en mi mente y explota esa carcajada suya
que era tan vital, tan ruidosa, tan real y tan de todos los que como yo
lo amábamos por ser tan buen amigo, buena persona, leal y real
esa noche fue la más oscura de todas para mí.

*

Sigo ....creo que no, recordé a mi amigo Martín gracias a una amiga entrañable que vino a verme desde hace años ya que no la sabía cerca, me trajo además de ella estos gratos y tristes recuerdos de este amigo, leal compañero de mi adolescencia y que se quedó en mi mente tal vez estático como un día estuvo el en esa tumba que al final lo recibió.

***

Hasta siempre amigo Martín y que un día nos encontremos allá en ese jardín y porqué no podamos compartir un helado de chocolate y tu risa sin control.

****

* Ángel *

Septiembre 1.2109.

***

Comentarios & Opiniones

Nico Scepanovic Araya

Que hermosas palabras de amor.

Critica: