Ecos Del Silencio.
Hay miradas que curan
más que mil palabras,
y la tuya sabe hablar
en el idioma del alma.
Cuando el dolor calla,
cuando el miedo aprieta,
respondes con calma,
con ese silencio compasivo
que lo envuelve todo
como un abrazo invisible.
En ti la medicina se vuelve compasión,
el tiempo se transforma en entrega,
y la espera, en refugio sereno
donde el paciente descubre
que aún existen milagros
con bata blanca.
No todos saben escuchar el dolor,
pero tú lo conviertes en semilla fértil,
donde la vida vuelve a latir
y el miedo se disuelve en confianza.
Tus manos no solo sanan,
acompañan.
Tu presencia no solo atiende,
alivia.
Eres refugio en la tormenta,
luz serena en la sala fría
donde la esperanza tiembla.
En ti, la ciencia tiene rostro humano,
la paciencia se hace virtud,
y la compasión, un puente
entre la fragilidad y la vida.
Virtud y paciencia,
dos columnas que sostienen tu ser,
dos faros que nos recuerdan
que la medicina no es solo ciencia,
sino amor hecho servicio,
amistad hecha luz,
y entrega en cada latido silencioso
que en los demás siembras.



Comentarios & Opiniones
Hermosas letras. Un placer leerte. Cordial saludo.