EMPAPADOS

poema de Yan

Las rocas al amanecer delinean tu piel,
endurecen tus muslos, palpitan tus alas.
Tus ojos escalan, las vértebras de mis pupilas.
Te desnudas bajo una fuente de pájaros.

Besas las aristas de mis labios en pompas,
me recreo en la jaula liquida de tus pechos.
Se escucha la música de las paredes en tus manos,
caen las pieles sobre un fogón, una llama explota.

Nuestras frutas las lenguas recorren, inflaman.
Callo los ruidos de tu campana en la cima;
comienzan los cuerpos el rito a la medianoche.

Un velero guarda tu ombligo celeste
y en mar se transforma el sudor de mis axilas.
Penetramos las cerraduras con los dedos empapados.
Yaneth Hernández
Venezuela.
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