¿Y por qué no?

poema de Yaz

Romper esas cadenas imaginarias, que impiden el consumirnos eternamente como dos gotas de roja sangre, que pasan sobre tu hombro, por la mínina pena, que peca y pasa por tu cabeza; es tan desorbitante que sale y se derrama lentamente por tu suave oído.
Manchada la esperanza de volvernos a ver y sentirnos como una sola carne, hasta que llegue el amanecer, y morir en el intento de no volverte a perder.
Callado, profundo y sutíl debo ser, sigiloso por la llanura; no deseo molestarte, no quiero perderte otra vez.
Matas mis ilusiones, con cada tonada de tu hermosa sonrisa que habla por sí sola y muestra desinterés a la vez. Llegan momentos cúlmines donde tus palabras dicen cosas que me desacomodan las ideas, pateando una a una por la ventana de mi alma.
Confusión me das, de eso seguro estoy, y me hirve ese líquido pasión que me recorre todo el cuerpo cuando cerca estás o solo haces de las tuyas.

Comentarios & Opiniones

Lorena Rioseco Palacios

Corazón, cuánto siente el que espera y se desencanta al unísono, muy bien logrado poema,felicitaciones!!

Critica: