Olvido

poema de Ambnez

He borrado tu silueta de mi mente,
Para disfrutar de la resaca a solas,
Para acostumbrarme a un domingo sin tu risa.
Y para que el insomnio no me hable más de ti.
Leyendo a Diego me doy cuenta que ya no estás,
Y escuchando a Sabina entendí que solo fuiste una princesa más.

Te retrato en versos
Pero no recuerdo tu cara.
Tantos poemas que dejé en tus piernas,
Ahora son balas de olvido,
Que a bocajarro gritan:
Dispara !!
Y sobran los besos de las noches en vela,
Que ahora no me saben a nada.
No sé dónde estás y tampoco me preocupa.
Sé feliz,
Libre como el aire.
Yo sé que fui tu Peter Pan,
Y ahora sin tu cintura campanilla,
He olvidado cómo volar.
Llámame loco,
Si guardo tus miradas al lado del sostén que olvidaste.
Y unos cuantos gemidos tuyos al fondo de tus pequeños calcetines.
Tu foto me mira y me sonríe,
Debo estar borracho,
Añorandote desnuda sobre mi cama.
Jamás volveré a recitarte versos lo prometo.
Y menos después de follarte.
No te mereces tanta magia junta.

Olvidame y tira mis poemas,
Y espero que sonrías por ti y por otro.
Yo mientras tanto olvidaré tu coño,
Y escribiré para otro.
Olvida mis versos y besos por tu cuerpo entero.
Soy y seré un hijo de puta, también poeta.
Lo creo.
Espero no añorar tus senos algún día,
Y olvidar tu cara mientras te lo hacía,
El sonido de tus nalgas,
Ahora es la nostalgia mía.
No es irónico pero he vuelto a escribir,
Y te encuentro otra vez,
Urgandome el pensamiento.

Te quiero pero no me haces falta,
Aunque añoro los orgasmos que plantaste a mi polla.
Ahora fumo para olvidar tu perfume,
Y he dejado de follar para que nadie siga tus huellas.
Ahora dejo mi ventana abierta,
Por si decides devolverme mis demonios.
Ahora limpio mi habitación,
Con la esperanza de que contemples mi desorden.
Odio admitir que te busco entre la multitud.
Como buscando escuchar tu risa,
Quizá porque soy autodestructivo.
Quizá porque ya no tengo excusas,
O quizás porque te extraño sin sentido.
Aunque me engañe lo hago,
Aunque como ya lo dijo Pablo,
Talvez no te merezcas ni un rinconcito de mi olvido.