Corazón oceánico

No es el tiempo el que pesa cuando el espejo esta roto,
es la mirada pérdida en la bruma del océano,
la promesa de un futuro brillante,
un músculo tenso que nunca se suelta,

Aliento de un día sinfín,
en la vuelta,
somos sangre escurrida,
piel muerta guardada en otro cuerpo,
la ceguera que aun cree en la luz.

La prohibición del aire fresco nos ha destrozado la carne,
confundidos y humanos,
hemos vuelto a nacer,
el génesis existe ahora en este pecho perpetuo,
un último amanecer antes de confesar que somos polvo.

(En la segunda vista, el tiempo no mata, la mirada no cesa y nuestro canto no importa)

Comentarios & Opiniones

Penélope

Conservamos algo de la utopía que nos muestra que todo puede ser posible. Me gustó conocer tu trabajo! Un abrazo!

Critica: 
Silvia

Un placer leerte muy bonito saludos cordiales y beso.

Critica: