Con la mirada perdida
enanejada dolida, te segui por el camino
gritando al viento tu nombre
con un gesto altanero, me alejastes.

Con el infierno en mi cuerpo te di alcance
al ver tu descaro, sin pensar en nada
la daga te enterré, cuando sentí en mis manos
la tibieza de tu sangre, grite perdón al camino.

Mas nada podía hacer, levante con mi diestra
la daga ensangrentada y mi piel}
yo la corté viendo que me desangraba
te bese la boca fría indiferente, tardía.

Tu mirada ¡tan vacia! me dijo
¡nunca te ame!

Victoria LIberona Alvear.

Comentarios & Opiniones

Lilian Viacava Dama de la Poesía

Miradas que todo lo dicen y un poema hermosamente logrado
te felicito y te invito a leer mis obras
saludos amiga

Beto Aveiga

La indeferencia cuando el amor se acaba es una daga profunda y dolorosa para quien aún ama... Lindo poema Victoria :)