LA MUERTE
poema de victoria liberona alvear
Me seduce, asola mi alma enferma
me acuna en su seno tibio.
Yo la creo hermosa y tan cordial,
que a veces en sus brazos yo me duermo.
Cuando emprende viaje al abismo
despierto y desenredo torpes brazos.
Así es el amor de el galante, te enreda
y sofoca hasta que mueres.
Aleja de tu materia a la hiena que ríe
cuando todo lo ha logrado.
¿Qué haces conversando con la parca?
¡Con ese cuerpo lozano y con tanta
vida por tus venas!
Victoria Liberona Alvear.




