DE MUJER A MUJER.

DE MUJER A MUJER.

Perdone Señora,
lo que hoy le confieso
y cuanto quise no pasara.

Todo fue amor puro,
no sentimiento avieso;
Fue solo amor, le aseguro,
más no me juzgue por eso.

Lo amé sin sentirlo,
aun teniendo marido,
no me apena decirlo,
aunque piense, que soy:
Lo que nunca he sido.

Fue amor sutil, verdadero,
lo amé sin pensar en nada.
… Tampoco desee:
Que él, no la amara.

Le pido perdón Señora,
pero el amor lo da Dios
y aunque sé, que usted lo adora;
¿Cómo evitar, lo amemos las dos?

No sabe cuánto lo quiero,
sin haber pretendido quererlo,
se lo confieso, con sumo respeto
y comprendo Señora su celo.

Amelo usted en su hogar.
Allí donde señorea usted;
Yo me habré de conformar,
con las migajas de su sed.

Más no contendamos,
por el amor de ese hombre;
Amelo usted sin resabios,
yo amaré lo que sobre.

Lo que sobra no le pertenece,
si no ha sido capaz de llenarlo,
más por mucho o poco que parece,
yo el alma, ofrendaré para amarlo.

Porque usted es la esposa,
dueña y señora de casa;
Pero no dueña del alma.

Yo señora le pido calma,
hablando de mujer a mujer;
Porque yo daría el alma,
por dejarlo de querer.

Me pregunto señora:
¿Cuál amor será real?
¿El suyo por legal?
¿O el mío furtivo?

Pero nos une por igual;
Usted no sabe qué decir.
Y Yo no sé lo que digo,
más a las dos, nos hace sufrir.

Por eso digo a usted:
Hablemos sin contender;
Usted se enamoró de él,
más él se enamoró de mí.

Y yo, sin pensarlo así:
¡Cuánto lo llegué a querer!

Para usted seré la cualquiera,
digna de su severo juicio;
¿Pero cómo evitar que me quiera?
¿Y amarlo sea mi suplicio?

Autor: Víctor A. Arana
(VICTOR SANTA ROSA)
Noviembre 19 del 2016.
más a las dos nos toca sufrir.

Comenta & Vota