Cae la tarde, y se tiñe el cielo de grises, lilas y rosas.
Mientras, las flores cierran sus pétalos calladamente y destilan un aroma especial, dando la bienvenida a la noche.
En el fondo siempre he sido una poeta frustrada. Me escapaba de clases a leer poemas en la biblioteca del colegio. Hoy expreso lo que siento y pienso, porque es una terapia para sanar el corazón.