El fantasma de la calle primera

poema de Tábata

Soy una bala perdida buscando caer,
Viviendo en el pasado quiero desaparecer,
Bebiendo desenfrenada toda la madrugada,
360 grados en la almohada.

Mi aislamiento está en 4 paredes,
En un depa en la calle primera,
Cama, guitarra y papeles.

¿Que pensarán los vecinos
por la falta de alarmas programadas con mi canto?
No habrán canciones nuevas,
Sólo la estruendosa melodía en redondas de mi llanto,
Pues ya no aguanto la sobriedad del asunto,
Preferiría estar volando con Alicia en otro mundo,
Pero a mi alma le tocó quedarse en esta casa,
En donde habitan pero ya no abrazan.

¿Alguien llamó mi nombre o son alucinaciones del ayer?
Los extraños no me extrañan, ni siquiera me quieren ver.
La democracia aquí no existe,
Pedir que cambie el gobierno es un chiste.
Que Dios me libre de seguir rogando amor,
Eso es en vano,
Cómo comprar bufandas en verano,
Cómo el escribir poemas sin sentido por las heridas;
La verdad es que de ser un fantasma,
Yo ya estoy aburrida.

A pesar de todas las señales y las urgencias,
Está claro que ahora soy una inquilina,
Los segundos son un millón de años luz con frecuencia,
Y este cigarrillo me ha durado más que tú presencia,
Aunque como siempre digo, de eso jamás tendrás conciencia.

Mejor voy a meter en la licuadora,
Las palabras que no dije nunca y tragármelas,
Aunque siento que las vomitaré pronto en el viento,
Y culparé a la esponja que te absorbió todo este tiempo.

Pensar en ti, me decepciona, me harta.
Si hubiese sabido que moriría de soledad, mi calle hubiese sido la cuarta.

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