Soy, ¿cómo decirlo? Una persona normal, común y corriente. No se esconden grandes misterios tras mi nombre, ni tampoco maravillosas aventuras. Sólo una persona, con ganas de descubrir qué es capaz de hacer. Con deseos de demostrarle al mundo lo que se esconde tras esa cara de cansada. Sólo una persona normal, con el sueño de convertirse en poeta.