En un pequeño mundo

poema de Simona Costa

Todo sucede en una habitación,
luces, palabras, la música que envuelve
como una enredadera, un mundo sensual,
la piel y el rubor, una pantalla servida para ti:
Dáme lo que yo no me sé dar, placer
y algo de amor en este weekend donde los relojes
hostigan a sus manecillas a un viaje veloz
hacia la madrugada, tu cuerpo no está
pero su esencia y aliento, al amparo de letras de rojo color,
se mete en mi escote y me hace feliz, muy feliz...
hasta el amanecer, gracias chico, te llames como te llames,
seas de donde seas, deseo que tú
lo hayas pasado igual de bien.
Y el encuentro en ese chat con vocación de lecho de amor,
pintado de sexo,
se volverá a repetir cuando ambos,
sin cita previa ni nada convenido,
nos sintamos con ganas el uno del otro,
entonces nuestros ojos como exploradores
nos cercarán entre todos los nombres y rostros:
tú sabes que estaremos en verde,
excitados por regalar besos, letras y gemidos
en una noche como ésta, madrugada de lujuria
y fantasía; tan lejos, tan cerca.