La Tarotista
poema de Silvestre
Leyéndole la mano a un pariente
Las cartas han hablado
Me he convertido en una vidente
Que tuvo su paga
Después de la inseminación de los cielos
La tierra verde ha caído en hábito fantasmal
Desde el silencio hacia la oscuridad de las cosas mi virtud ha nacido para ser joven
Y la necesidad de crecer espiritualmente
Se convierte en la razón de mi existencia




