Etnis

poema de Silvestre

A la injusticia

《Perenne》 Alto, mente laureada por violinistas cirquenses, mi escopolamina, antigua, vetusta, protoceremonial, ha de yacer, con las ensemas pestilentes, del Óvido, juicio lánguido, con doce tra-la-las, enjuto, sin memoria.
Artistas del golem, imaginación abrapasmodica, insomne- Gibraltar, al vibrante diapasón, entre las vertebras quebrantadas.
Argentina, alma mística, visión del rey Darío, doce corceles alados, se situaron en tu espalda. Los Brahamas, incendiaron una antorcha, ajena, ardiente purpurea y gimotearon en tu 《Latinoamericano》meninge sinovial, tras la ida del parietal- occipital, cuando, de pie, en la correntada de los ríos Plata, Azuleo, y San Martiniano; los ascendiste, puros, diáfanos, argumentando que sin duda, tu casta había sido rolliza, hijo plural del poeta romántico, y en su diamesís, el órgano del triclinio, curvo la infamia de los gobernantes.
Ahora veo, abyectos-consanguineos, padres, arremagandose las camisas sucias, hirviendo en las tolderías, una holganza de pan. Transmitiendo en su alma, la misma decodificada ansiedad, y los niños, briones de pecho, sollozando, ante la magnitud del quebranto, por no hallar una pizca de alegría, mientras asan cansinamente el sustento, que les lleva todo un día, explotar bajo el sol exuberante de belleza, pero no de servidores fieles, ni gobernantes, con la memoria fidedigna de servir al hombre y no al tumulto de ricas onzas, guardadas en sus servilletas bordadas, en imprenta y manuscrita. Ah, y claro, asoleandose, lejos, lejos, del solidario. Bebiendo vino, bramando contra el hermano, aniquilando niños, sin nada, matando a golpes, injusticia del no- nacido, no encontrar labor, todos, mendigando, lloran los árboles, gimen las madres, y el perro, en las calles, murmura, hacia nada, dicen los qué llevan las gotas, en sus ojos.

Comentarios & Opiniones

Silvia

a golpes, injusticia del no- nacido, no encontrar labor, todos, mendigando, lloran los árboles, gimen las madres, y el perro, en las calles, murmura, hacia nada, dicen los qué llevan las gotas, en sus ojos. ( Silvestre felicitaciónes y gran beso.

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