Sad Lisa, como la canción de Cat Stevens, esa que carga una tristeza suave y profunda. Soy un alma atrapada entre las páginas de un libro viejo y el eco de palabras nunca dichas. Me encuentro en los rincones de cafés olvidados. El cine en blanco y negro es mi refugio y la tinta que recorre mi cuerpo dibuja en mi piel las palabras que nunca dije.