A quien me tendió la mano
A quien me tendió la mano
¿Por qué caminas a mi lado en la derrota,
si apenas nos cruzamos en el tiempo?
¿Por qué sigues mis pasos inciertos,
si sabes que ando sin rumbo y sin certeza?
Te busqué con la duda en la mirada,
con un hilo de voz y un ruego tardío,
y tú, sin preguntas ni condiciones,
fuiste el faro en mi noche de frío.
No hubo promesas ni lazos forjados,
solo encuentros fugaces y un nombre aprendido,
y aun así, cuando el eco de mi súplica
tocó tu puerta, hallé un refugio sin ruido.
Muchos llamaron su amistad inquebrantable,
pero sus manos se cerraron en mi caída,
y tú, que apenas sabes de mis sombras,
me ofreciste la luz sin medida.
No sé si merezco tu gesto sincero,
si mi voz podrá retribuir tu confianza,
pero aquí está mi asombro hecho verso,
mi gratitud hecha alabanza.
Tal vez nunca nos encontremos de nuevo,
quizá la vida nos guíe por sendas distintas,
pero si alguna vez tropiezas en la bruma,
que este poema sea la mano que te asista.
Ruben Dario GV



