EL PACTO SECRETO

EL PACTO SECRETO

Será nuestro "Pacto secreto" las dos mujeres en la soledad de su hogar se miraron y estuvieron de acuerdo.

Josefina ya había pasado la década de los ochenta, se veía muy bien a pesar de tener dos enfermedades típicas de la edad, diabetes e hipertensión. Comenzó a trabajar desde muy niña así que dependía de su jubilación, aunque no era mucho se defendía bien con la venta de golosinas en su casa. Ya sus hijos estaban casados tenían sus propias casas excepto su hija Soledad que era quien la cuidaba día y noche. Juntas se encontraban muy bien no les faltaba de nada. Su hija trabajaba en una clínica dental cerca de su casa y tenía dos horas de colación así podía ver a su madre y almorzar con ella. La vida pasaba cotidianamente con la visita los fines de semana de sus hijos y sus nietos.

Cierto día Soledad impresionó a su madre, le contó que tenía un novio por internet que ya llevaba varios años de amistad, hasta que ese cariño fue creciendo y se convirtió en un profundo amor. Su madre se puso contenta tenía a su hija en casa que era lo que le importaba, sin embargo, la chica necesitaba piel, caricias, besos, cosas que internet no proporciona y surgió la idea de viajar y conocer en persona a su novio. Soledad cumpliría pronto los cincuenta y ya no tenía esperanzas de casarse, no obstante, el amor la sorprendió gratamente.

Pero la madre no podía quedar sola, fue entonces cuando asomo la idea de traer a su hermana menor, que llevaba poco tiempo separada, sus dos hijos eran grandes e independientes así que podía ir a cuidar de su madre.

Sin pensar más el asunto Soledad se decidió a cambiar el rumbo de su vida e ir por esa felicidad que tanto añoraba. No razonaba que podría encontrar en España, un lugar tan lejano del cual no podría volver tan fácilmente, ya que ella vivía en Santiago de Chile. Al despedirse su madre le recordó el "pacto secreto" que habían hecho, pero, la chica se hizo la desentendida.

El primer destino fue Madrid, parte del viejo mundo, le pareció muy grande más que Santiago, mucho más. El final de su viaje sería Granada, un lugar mágico de ensueño, de embrujo que la cautivaría.

El encuentro con su novio fue maravilloso descubrió que era el mismo que conoció a través de la computadora, cariñoso, cálido afectuoso. Bordaba los 50 era un hombre maduro que sabía muy bien lo que quería. Se saludaron fueron a conversar y Soledad relató que tal había sido el largo viaje. Después estuvieron casi toda la noche hablando de sus sueños e ilusiones y compartiendo besos y caricias. Luego fue a descansar, recordó las últimas palabras de su madre y se durmió.

El tiempo transcurrió muy de prisa para Soledad los preparativos de la boda, la boda en sí, un tiempo muy hermoso que disfruto junto a su marido. Solo extrañaba mucho a su madre y su familia, que por razones de dinero no podían acompañarla en un momento tan importante.

Era inmensamente feliz, todo lo que le había pedido a la vida lo tenía, sus últimos años acostumbraban a dar paseos diarios al atardecer mágico de Granada una hermosa ciudad. Admiraba sus calles estrechas llenas de vida y la tan apreciada Alhambra, un castillo moro visitado por miles de turistas a diario. También solían en los veranos ir a bailar a la plaza del Carmen con una orquesta y la muchedumbre que se agolpaba. Tenía una rutina muy variada y feliz.

De pronto una enfermedad asoló la vida de su madre. Soledad, se asustó, sintió que le pesaba el “pacto secreto”. Nadie más lo sabía solo ella y su madre, nunca hizo nada por deshacerlo y sintió pánico.

A su madre le quedaban solo dos meses de vida ya lo había dictaminado el médico, no tenía cura era muy mayor y no se podía intervenir. Soledad, se sentía un poco culpable al estar tan lejos y no poder visitarla, pero, además estaba de por medio el "pacto secreto". ¿Qué pasaría cuando su madre muriera?

No podía contárselo a nadie ni a su marido, un afamado escritor que ya tendría un argumento para su próxima novela, o pensaría que era una bobería. Pasaron los días y Josefina falleció, solo que al día siguiente murió Soledad. Todo el mundo estaba consternado la familia no lo podía creer fue todo tan repentino. No había una causa de muerte clara ni para los médicos, fue todo un misterio.

Javier el esposo de Soledad estaba desolado, aunque agradecía a la vida sus años de felicidad con una mujer excepcional. Al pasar unos días comenzó a guardar las cosas de su amada y encontró un diario de vida, quedó atónito al leer las últimas líneas.

Madre sé que vendrás por mí fue nuestro "pacto secreto", la primera que partiera se llevaría a la otra, tengo mucho miedo justo ahora que soy tan feliz...

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