VINIERON LOS BUITRES

poema de Rony

Tengo la lengua hecha vidrio,
y la culpa en carne viva.
Soy carroña, intentos fallidos que no viste,
abrí el pecho y vinieron los buitres.

Pero hay una —solo una—
que no tiembla cuando aprieto el gatillo,
que coge la pala sin preguntar,
que si la llaman no sabe nada.

A su modo me guarda,
como se guarda una herida:
cerrada por fuera,
pero por dentro viva.

Una noche le rezo,
Otra noche la maldigo,
Una noche le pongo alfileres,
Otra velas y canticos.