FUERZA AJENA
poema de Rony
Esta forma en la que te odio
es mi cuerpo,
pero no mi fuerza.
Te odio con fuerza ajena,
con las manos que no pudieron alzarse,
con voces que nunca aprendieron el grito,
con los pasos que huyeron de ti
cuando aún creías que eran tuyos.
Te odio sin nombrarte,
porque tu nombre se niega a la lengua.
Te odio sin buscar justicia,
pues no hay balanza capaz de medir lo intangible.
No sufro por lo que me hiciste,
sino por lo que vi,
por todo lo que llevé
sin saber que dolía.
Yo nunca te olvido
no porque crea en redención,
Mucho menos por esperanza,
Vigilo tus pasos a la distancia,
Procurando no seguir tu camino.



