A un pequeño árbol

Hoy te doy la espalda por un momento , no quiero saber nada de ti porque eso me he propuesto hacer. Hoy he intentado ignorarte tantas veces que he olvidado cómo luces.

Lo peor de no saber qué hacer es que hay tantas opciones y tan poco el interés por hacer algo. No concibes el valor a aferrarte a un soplo de tu mente llamado ilusión , qué esperar de sonreír a tus sueños.

Sin embargo gritas a los cielos, ¡cómo ignorar mis convicciones y placeres!

¿Cómo puedo partir mi alma en dos y olvidar que algún día yo tenía esperanza en lo que fui?

Pero es que ni siquiera tú entiendes cómo la mente puede jugar a ser dos y nadie a la vez. Cómo es que entra en guerra cuando no sabe quién es o qué es lo que quiere.

Mientras, dos gigantes de humo luchan eternamente a muerte dentro de ti, con los ojos desorbitados y sus fauces abiertas a la espera de que elijas a uno. Pero la verdad es que ambos te consumen poco a poco.
Y el silencio del tiempo te come a diario, las sombras del futuro te estremecen y hacen que hoy olvides quién eres y cómo luces.

Te embriaga el recuerdo al darte cuenta de que las figuras que una vez eran reales para ti ya no lo son y vives apartado de toda conexión con la realidad, viajando y huyendo.

A veces te miro y no sé cómo decirte que aún la brisa revuelve tus cabellos, que aún tu sonrisa no se desmorona por completo, que aquel pequeño árbol al que acaricias con la punta de tus dedos todos los días de camino a casa, te espera impaciente para que hoy le riegues esperanza.

No sé cómo decirte que aún te espero todos los días de regreso a casa para que con la punta de tus dedos toques mi corazón y llenes de esperanza mi alma.
No sé cómo decirte que aquel frágil y pequeño árbol eres tú.

Y no entiendo cómo es que ése frágil y pequeño árbol al que saludas todos los días soy yo.

Ya no hay lágrimas en ti.
Ya no hay lágrimas en mi.

Hoy te perdono por lo que hiciste.
Hoy me perdono por lo que hice.

Mañana hay esperanza en nosotros.

AR.

Comentarios & Opiniones

María del Rocío

Escribe usted muy bien que pena no haberlo leído antes!

Critica: