Todo pasa, así, sin darnos cuenta

Todo pasa, así, sin darnos cuenta…
Como cuando Gris se encuentra hambreado y Muñequita ya muerde,
después de recibir su dueño, tras una larga espera,
cuyo cuidador a su dueño en afecto y cuidados, nunca le ha igualado.
Todo pasa, como cuando ya Tovi,
el pichón rescatado,
alza su vuelo, alejándose de la mano que se quiebra
porque ella fue, la que siempre le ha alimentado.
¿De qué le vale rodear de alimento a un bebé,
a un anciano, a una persona con discapacidad,
si es en su boca, que debe ser alimentado?
Todo pasa y en el horizonte,
peleándose el sol,
la brisa y la suave llovizna,
en la montaña,
un monumental
arco iris han dibujado.
Y Tú, saboreando un delicioso y humeante tinto,
te deleitas observando un pasillo bailado
por adolescentes de sexto y séptimo grado,
rodeado de todo un colegio a tu lado,
recorriendo en la pantalla de fondo,
los más bellos paisajes antioqueños,
de un pueblo mestizado, sufrido, y que a punta
de mula, pico, azadón, machete y pala,
a la montaña y valle de ciudad han poblado,
de gente venida de todos los lados.
Todo pasa y un nudo en la garganta te ahoga,
mientras consumes tu ración,
mientras descansas y retozas la ración,
mientras te sientas en el retrete a ver partir
la ración que te ha alimentado,
y sabes que, al otro lado del mundo,
un hutí ha muerto,
y Gaza de hambre y fusil va desapareciendo,
…, …, …, y... lentamente va muriendo...
Y recuerdas el grafitis
en el muro del Banco Popular del Parque de Berrio:
"Se siente el hambre", "Quemar los bancos"
y al habitante de calle mojado
en el frio suelo,
que se encuentra a su lado.
Un fuerte nudo en la garganta te ahoga,
y las lágrimas van apareciendo,
y entiendes que no es la tierra
por la que se mata la gente;
hay quien tiene mucha tierra, y no sabe
en el invierno, que hacer con ella;
la lluvia desmorona y tapa sus caños,
necesita cuanto antes, sacarla a algún lado
para construir en su espacio,
la casa que ha soñado.
Es el espacio vital, el aire fresco y puro, el fuego divino,
por el que siempre los pueblos se han matado,
es el que hoy tiene al pueblo venezolano amedrentado,
y a todos en esta tierra enfrentados.
Todo pasa y los ojos lentamente se van cerrando,
y la mano del cuerpo, semiempuñada se hace a un lado,
mientras la respiración se aquieta
y los ojos aun parpadeando
no se han cerrado.
Y los pasos de todos,
humanos, animales y plantas,
hacia adelante,
por muy pocos,
serán reemplazados.
Y todo pasa, mientras….
Y
todo pasa,
mientras….



