Barbarin de los mecenas

Un puñado de habitantes,

que ronda las seis decenas,

juega en roles de mecenas

de la pluma de los vates.

La Plaza de los poetas

alberga versos en placas,

que ensambladas en las rocas

en sus paredes destacan.

De Barbarin es la gente

que alienta tanta poesía

y apuesta todo a la vida

renovada y diferente.

Una urbanidad antigua

luce el pueblo con orgullo

y la poesía hace lo suyo,

acompasada en la rima.

De concursos y de fiestas

se engalana la poesía

y se amalgama en los días

-mañanas, noches y siestas-.

Siempre convoca al poema

un puñado de habitantes,

para hacer de los juglares,

Barbarin su propia tierra.