Sólo soy soplo
Soplo.
Solo soy eso en el gran universo,
Este que yo mismo me he inventado.
Y quisiera ser viento, para correr rápido
Y besar las copas de los árboles,
Para mezclarme con el polvo
Y danzar junto a las olas de los mares.
Pero soy soplo, sólo eso.
Y escatimo oportunidades quiméricas,
en esta mente baldía de verdades;
porque nací cubierto de mentiras
y desnudo de sinceras realidades.
Y hablo, escribo y canto;
Acorralado por la prudencia
Que no me deja ser libre,
Como si la libertad fuese un regalo
O un don divino,
Ese don que yo mismo me he inventado.
Tritura el amor los pensamientos
Para envenenarlos con caricias superfluas;
Irrita al sueño alienado
Que solo sabe ver imaginaciones,
Todas turbias, somnolientas, moribundas.
Pero soy soplo, soy finitud,
Y lo agradezco,
Porque aunque pudiese ganarme el miedo
Vivir por siempre es un enredo.
Tumba me espera en la tierra fría,
De noches perpetuas,
Y grillos que cantan entre gusanos hambrientos.
Allá acaba el soplo:
Mudo, sordo, inmóvil y ciego.




