ÁRBOL SECO

¡Hablo! ¡hablo!, hablo y no tengo vida por dentro
Hablo con la soledad como la única compañera
Hablo desde la raíz mas seca.
Amo aquellas tierras fértiles.

¡Hablo! ¡hablo!, y el sol se oculta en la noche.
De nuevo enredo mis cabellos al manglar,
Recuerdo los gritos de pasión de antenoche,
Y en ninguno de ellos, dije tu nombre.

Si pudieras observar mis hojas
Secas por los besos que me dio el viento.
De nuevo desojas a mi alma
Y vuelvo amar mientras mis manos claman.

Aquel árbol seco a punto de ser cortado.
La muerte afinará mis manos,
Las grietas de mis dedos se han enterrado.
Amor mío, vuelve a mis brazos.