Aprender a nadar

Yo, que he sido estrafalario y me he sentido un maniqueo
y hasta un tonto en el recreo, como un lelo en parvulario
y en todos sitios he sido, al menos es lo que creo,
adefesio en camafeo de un más triste escapulario.
Que un buen día subí al cielo para luego descender
sin podérmelo creer retándole a dios y al diablo,
que fui preso en un establo y el rey de un amanecer,
que pasé de merecer a ignorar de lo que hablo.
Yo que siempre fui consciente de saber lo que decía,
que nunca quise ser río al que lleva la corriente,
que pequé cuando, inocente, a los sabios discutía
hoy, cuando la noche es fría, me siento cual indigente.
Que he llegado hasta el ocaso y en su maraña me enredo
y hago todo cuanto puedo para no hacer de payaso,
hoy, que ya ando paso a paso, pues que caminar no puedo
mirando al cielo me quedo y al resto no le hago caso.
Y me siento a meditar dando un barrido al pasado
a todo lo equivocado sin poder rectificar,
quisiera tirarme al mar para comprobar si nado
pues dudo si, equivocado, no aprendí un día a nadar.
©donaciano bueno (...y sus poemas de medio pelo)




Comentarios & Opiniones
Me he leído su poema tres veces y cada una me pareció muy ameno tanto que me hizo reír..creo porque me ha parecido mucho a mi persona. Muy agradable leerlo. Saludos cordiales para usted.
Un agrado leerlo. Saludos cordiales
Comenta & Vota