A Descartes
poema de Quiplato
La duda fue tu mortífera espada
para cortar la maraña realista,
y llegar al claro racionalista,
donde el amor se disuelve en la nada.
La razón fue tu única frazada,
la cual te cubrió con su pétrea vista,
con la cual la verdad nunca despista
y el conocimiento fluye en cascada.
Tu aporte a la ciencia es irreprochable,
mas ahí no está mi descontento,
pues eso fue realmente loable.
Reducirnos a puro pensamiento
es la causa de mi enojo palpable;
más que pensamïento, sentimiento.





Comentarios & Opiniones
Un placer leerte Neruda. Saludos.
Neruda, como siempre lleno de sentimiento tu poema, mi alma descalabras con tanta palabra bella! Saludos y estrellas, poeta.
Buen escrito, grata lectua. Saludos.
Muchas gracias Yan, Duliaac y María, me alegro mucho que les haya gustado.Saludos.