Foco quemado

Quiero arrancarme los pelos.
Cortarme los brazos.
Patear 25 puertas cerradas.
Gritarle en la cara a un niño que deje de llorar, que no lo soporto.
Quiero volver a quemar Notre Dame, poco me importa la arquitectura.
Quiero bañarme con la sangre de algún unicornio herido, por mi flecha sedienta.
Quiero ir a un bar e iniciar un pleito con cualquiera que se atreva a mirarme a los ojos. Romper una silla contra el mesero y otra contra el ventanal.
Quiero mear en la puerta del cielo.
Quiero saltar sobre 3 tumbas, y profanarlas, sobre todo si hay cigarrillos.
Quiero tirar bombas molotov a todos los asilos de ancianos.
Quiero abrir las cárceles, que salgan todos los presos. Para irnos de fiesta al infierno.
Mírame a los ojos, soy tu putita. Hoy.
Quiero pegarle una patada a Dios, y que se arrodille ante mi.
Quiero llenar de ácido lisérgico todas las hostias que se den en la misa. Quiero verlos retorcerse sufriendo sus pecados.
Maldito seas.
Malditos sean.
Quiero envenenar los ríos con una mezcla de cianuro y formol.
Quiero derramar arsénico sobre mis piernas, para invitarte a comerme como una manzana prohibida.
Quiero que te escuecen las pesadillas cuando veas mi cara en ella.
Quiero reírme arriba de un edificio en el décimo tercer piso, al ver revolcándose en el suelo de la vereda a los que acabo de disparar con mi McMillan tac-50.
Quiero sembrar el caos.
Ahora me toca a mí.