CUANDO EL MUNDO NO PUEDE SER MÁS MUNDO
que pueblerina y ridícula me siento los domingos a las 7.30 de la tarde, casi noche no?
estar tomando mates, en una cama, en la calma del domingo, escuchando el ruido de la calle..de la gente que.. sale a dar vueltas? no lo sé. no me atrevo a salir tampoco.
no me interesa tampoco. vivo en un pueblo donde realmente no hay nada para hacer, parezco Magdalena. Pero a mí suerte soy Victoria, y por más que escuche música porteña, de antros artísticos y me bombardee con pinterest con posibles ideas para futuros proyectos, decaigo en la idea de que este pueblo nunca jamás va a dejar de ser un pueblo. Gracias a la gente que se aferra a lo mundano de este sitio y estilo. Tortas fritas, y hacer chistes de vacas o cerdos. Por favor, me da tanta patria pero a su vez vergüenza que no puedan entender que viven en el barro y que no sacan nada productivo de todo lo que hay al rededor. que desarraigo la idea de salir del barro.
Que aguerridos aquellos que nos quedamos. Anhelando salir. Hoy me undo una vez más con mi querida amiga tristeza, quien siempre aunque no lo sepamos o quisiéramos está dándonos la mano.
La tristeza de este mundo está sola, y busca golpearnos el pecho o los ojos cada vez que puede..por eso hay que dejarla pasar. hoy me abraza en cada parte de mi cuerpo, sobre todo el mi voz. Está que tan fuerte suena cuando callo, suena en mis entrañas, y busca no quebrarse al salir. Que silenciosa es cuando no está. y que dolor se siente no hablarme o hablarte.
Hoy con el pueblo en mi piel, voz y ojos, entendí que no quiero estar con vos. Ya no. No porque no te ame tan empedernidamente. Solo porque me di cuenta que no compartimos la vida, solo la habitamos como en el pequeño departamento que vivimos. No nos cruzamos, ni en los abrazos cuando dormimos juntos. No me miras al comer y no te miro. No me escuchas y no respondes si quiera una de mis preguntas.
Ya no me gusta tu olor, ya no soporto tu risa. Ya me avergüenza la mía delante de vos.
Ya no nos habitamos, ya estamos duelando nuestros encuentros por primera vez en todo, de la manos en la calle, el primer beso, el primer adiós, la primera vez viviendo juntos.
Ya no hay primeras veces, ya solo hay un desarraigo de amor. Que verborragia está soledad triste de de un pueblo abandonada por sus compatriotas. Que triste este desamor habitado por primera vez. Y aunque juro que te amo todos los días, todos los días el mundo sigue siendo mundo, y yo soy una pueblerina triste.




Comentarios & Opiniones
Definitivamente no tiene la culpa el publo, donde se puede uno aburrir cuando escasea esa esa emociones que dan los sueños, las aventuras, esa vida de mochilero que tanto me gusta. Y por supuesto el mundo se hizo para los trotamundos, ¿no? Y mejor
bien acompañado como los buenos, nosotros que nos dedicamos al trabajo arduo y parejo soñando algo que alegre de verdad. Ahora verás, a mi no me gusta la gran urbe, demasiada gente, mucha contaminación, apestan pero la gente no se da cuenta por
echarse demasiado perfume que los van envenenando poco a poco, pero en los pueblos chicos con muchos árboles frutales y de buen clima es más sano y es para vivir y pasar de la centuria y en acción. La solución está en darse unas escapadas de vez en
cuando para ver qué hay por el mundo, qué novedades y probar las delicias de esta vida, y por supuesto aprovechar de lo mejor antes de hacere viejos amrgados y que paran maldiciendo a la mediocridad que llenaron de besos.
A ver qué viene luego, ¿no?
¿Qué viene?
Pues ,¡yo! jajajaja, que soy tan terco para estas cosas, de mantenerme en el campo de acción aunque mal paguen, pero no, ni tantito, que no todo es asunto de los cobres; es por darme el gusto de publicar mis ocurrencias. Claro, soy
muy animoso y me gusta a pesar de rodas las dificultades que se presenten, y no sabes cuantos intentaron ponerme zancadillas y se rompieron sus piernitas endebles jajaja lo siento por tipos de malas pulgas jajaja.
Abrazos, a ver si hay sugerencias.
Disculpa,
corrigiendo error:
-Definitivamente no tiene la culpa el pueblo-
Ahora sí.
Más abrazos, y...
Hasta siguiente obra.
la tristeza, más bien el hastío, es una capa que cubre el mundo. ciudades, pueblos y campos. espera por los desvariados y los rezagados, asecha en las esquinas y debajo de los muebles... pero nunca ha podido con gente como usted, que ve los detalles.
en casa pequeña cosas que toca o la toca a usted. por eso solo puede conversar con vos, en los domingos por el atardecer, porque te tiene miedo. sos el monstruo que asusta a lo aburrido, a lo triste y al cansancio.